Samuel Muñoz defendió sus convicciones sobre el aborto y cuestionó que la mejora económica todavía no llegue a la clase media
El dirigente y militante de La Libertad Avanza, Samuel Muñoz, pasó por los estudios de Aire Libre FM y habló sobre su llegada a la política, sus posiciones respecto del aborto y la defensa de la vida, la baja natalidad y la situación económica que atraviesa actualmente la sociedad. Muñoz contó que su participación política comenzó a partir de una causa que considera central: la defensa de la vida. “Gran parte de lo que nos motivó a un grupo de amigos y demás a meternos en esto tenía que ver con una lucha que para nosotros es crucial, que es el tema de la vida. Defender la vida desde la concepción”, explicó.
En ese sentido, recordó el debate que se produjo en Argentina en torno a la legalización del aborto y sostuvo que aquel proceso fue determinante para su decisión de involucrarse políticamente.
“Cuando en la Argentina se empezó a debatir muy fuerte lo que era la despenalización del aborto o lo que se votó como la interrupción voluntaria del embarazo, para nosotros fue un golpe muy fuerte moral y eso nos motivó a muchas personas a querer meternos en política”, señaló.
Según explicó, luego comenzaron a participar en distintos espacios hasta confluir en lo que actualmente representa su militancia dentro de La Libertad Avanza.
“Entender el concepto de defensa de la vida, la libertad y la propiedad”, resumió.
“Si tengo que reclamarle algo al Presidente, ¿sabés qué es?”
Consultado sobre qué ocurre cuando una persona llega a la política defendiendo determinadas convicciones y posteriormente el espacio al que pertenece toma decisiones diferentes, Muñoz aseguró que los principios personales deben mantenerse.
“Cuando vos tenés convicciones muy fuertes y firmes, más allá de lo que te diga un espacio o lo que fuera o un jefe político, vos vas a tratar de mantener tu convicción”, afirmó.
Incluso planteó que, desde su perspectiva personal, una de las cuestiones que reclamaría al Gobierno es volver a poner en discusión la defensa de la vida.
“Para mí es algo fundamental. Vos agarrás y me decís: ‘Samuel, bueno, ¿qué es lo principal para vos?’. Y para mí, si yo tengo que reclamarle algo al Presidente, ¿sabés qué es? ‘Vos me dijiste que íbamos a trabajar en defensa de la vida’”, sostuvo.
Y agregó: “Hoy, teniendo una mayoría en Diputados, teniendo un buen consenso en Senadores, yo meto la ley enseguida. Un proyecto de derogación de la ley”.
No obstante, aclaró que hablaba desde su posición personal y no como alguien con capacidad de definir la estrategia legislativa del oficialismo.
“Yo particularmente no te estoy hablando a modo Samuel Muñoz, ni siquiera como parte de un espacio. Soy un activo militante, pero de última soy parte de un espacio. No soy quién para decir lo que se puede hacer o no, pero si es por mí estaría trabajando fuertemente en eso”, expresó.
El debate sobre la libertad individual
Muñoz también se refirió a una de las principales discusiones vinculadas con el aborto dentro del pensamiento liberal: la libertad individual.
“Vos podés decidir por vos mismo, pero no sobre la vida de otra persona. Y creo que es el primer punto que hay que dejar en claro”, sostuvo.
En ese marco, argumentó: “El feto, el embrión que se está desarrollando en el vientre de la mujer ya es otra persona. Tiene un ADN diferente. Biológicamente ya está conformándose una persona distinta”.
También cuestionó la existencia de criterios diferentes respecto de la protección de los niños antes y después del nacimiento.
“Cuando vos planteás o deshumanizás al feto, al embrión, diciendo ‘este bebé no merece nacer porque no es deseado’, está bien, vos dejás el hecho de que una persona quiera nacer o no respecto a si fue deseado”, manifestó.
Y planteó lo que considera una contradicción normativa: “Por un lado, el bebé o el embrión vos lo podés descartar porque no es deseado por la madre, pero por el otro lado vos decís que es un ser que tiene pleno derecho y que merece ser asistido por el Estado”.
“Es una contradicción del Estado legislar en un lado y legislar en el otro”, concluyó.
“No sé hasta qué punto quedó saldada la discusión”
Muñoz sostuvo que el debate sobre el aborto podría volver a instalarse políticamente.
“No sé hasta qué punto quedó saldada la discusión porque el mismo Estado que votó el 30 de diciembre la ley del aborto, diciendo que esa persona puede nacer o no de acuerdo a lo que desee la madre, ese mismo Estado o esa misma Cámara de Diputados y Senadores dice: ‘Bueno, este bebé tiene que nacer y tiene que estar tutelado por el Estado hasta los mil días’”, argumentó.
También consideró que una eventual nueva discusión debería contemplar diferentes mecanismos de participación ciudadana.
“Me parece que el debate va a pasar por la cuestión de que el aborto se va a hacer legal o ilegal”, dijo, y mencionó como posibilidad una consulta popular.
Aborto y baja natalidad
La conversación también abordó la cantidad de abortos registrados en Tierra del Fuego y la relación entre el aborto y la caída de la natalidad.
Muñoz consideró que el problema demográfico no se solucionaría únicamente modificando la legislación sobre el aborto.
“Si el aborto en la provincia no estuviera, y me atrevo inclusive a decirte si no hubiera ni aborto legal ni clandestino, yo creo que estaríamos teniendo el problema de natalidad igual”, afirmó.
En ese sentido, vinculó la decisión de tener hijos con las condiciones económicas.
“Si la situación económica sería otra, yo capaz que tendría tres pibes”, sostuvo.
Y agregó: “No estoy discutiendo la natalidad. Lo planteo: nosotros tenemos la misma edad, tenemos 32 años, y si la situación económica fuera otra y tuviéramos el Estado presente que tuvo Tierra del Fuego, que es el Estado que más política habitacional ha tenido, ¿por qué no?”.
“¿Cuál es el incentivo para traer un pibe al mundo?”
Uno de los momentos centrales de la entrevista se produjo cuando se puso el foco en la situación de la clase media y en las dificultades que existen actualmente para proyectar una familia.
Muñoz reconoció que las condiciones económicas tienen un peso importante, aunque también planteó una crítica hacia las actuales políticas del Gobierno nacional.
“Yo te planteo algo como ciudadano de clase media, como un joven que tranquilamente podría estar trayendo un chico al mundo en este momento: ¿cuál es el incentivo o cuál es la visión que me haría a mí decir ‘che, voy a traer un pibe al mundo’?”, preguntó.
Y continuó: “Yo soy clase media, laburo, y a mí ¿qué me hiciste? Me subiste las tarifas, me quitaste el poder adquisitivo. ¿Para qué? ¿Para sacarle la retención al campo?”.
“Si vos querés aumentar la población, vos tenés que generarle condiciones a la clase media, que es la que va a poblar”, sostuvo.
Según su análisis, “la clase media creo que es, a mi punto de vista, la que más va a acceder al aborto”.
Muñoz consideró además que una política orientada a aumentar la población debería apuntar a fortalecer a la clase media y evitar que el crecimiento demográfico se produzca a costa de aumentar la pobreza.
“Un país con dos dedos de frente que quiere que sea económicamente no quiere agrandar la pobreza, lo que quiere agrandar es la clase media”, afirmó.
Críticas al impacto del ajuste
Sobre el final de la entrevista, Muñoz reconoció que la situación económica continúa siendo complicada y planteó una diferencia entre la evolución de las variables macroeconómicas y la realidad cotidiana de las familias.
“Quizás el gran problema que tenemos hoy es que no está llegando este ajuste, digamos, o este arreglo macroeconómico, no está bajando a la microeconomía”, sostuvo.
En esa línea, explicó su visión sobre el déficit fiscal y la emisión monetaria.
“Todo el mundo te dice: ‘¿Dónde está la plata que nos estamos ahorrando?’, pero nadie te dice que, en realidad, la plata que te estás ahorrando es la que no estás imprimiendo”, manifestó.
Sin embargo, admitió que los resultados todavía no se perciben de la misma manera en los hogares.
“Hoy está demorada esa llegada a la clase media. Puede ser. Todos la estamos padeciendo. O sea, no es que yo estoy re bien, que vos estás re bien o que están bien”, señaló.
Y cerró con una definición crítica respecto de la dirigencia política: “Hoy podemos decir que los políticos quizás son los únicos que están bien, y eso es muy raro, porque después la clase media, el resto de los dirigentes y los dirigentes de los ciudadanos somos los que la estamos padeciendo”.
ENTREVISTA COMPLETA